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EL CONCEPTO DE CULTURA EN LAS POLÍTICAS Y LA GESTIÓN CULTURAL



El mundo globalizado donde desarrollamos nuestras actividades es un mundo fragmentado en imágenes donde la realidad es un puro simulacro, Ignatieff (1989):” el posmodernismo es la cultura de los 3 minutos, cuyas piezas maestras son los anuncios publicitarios; la cultura de un lapso de atención corto, en el cual la política ya no ofrece discursos sino frases pegajosas de 30 segundos y las noticias se ofrecen en porciones de 90 segundos, sin conexión con lo anterior”1. Un territorio creado de pequeños discursos, reflexionados para pensar en la diferencia porque es la diferencia lo que nos iguala. Como señala Hall Foster, el planteamiento posmoderno es un planteamiento relativista, plural, ecléctico que busca abrir debates, desarrollar una actitud crítica.

He querido hacer esta introducción para situar el campo en el que entiendo la cultura actual, un campo difuso, de muchos pequeños fragmentos donde las líneas maestras originales se diluyen hasta casi perderse. Estamos en un momento de cuestionamiento de las posiciones establecidas que nos indican que es la cultura y cuáles son los discursos y políticas a seguir en ella. Me gustaría citar a Eric Hobsbawn (2002), su concepto de la invención de la tradición “las tradiciones son a menudo bastante menos tradicionales de lo que representan, cuando no una pura invención”, “inventar tradiciones , como se asume aquí es esencialmente un proceso de formalización y ritualización, caracterizado por la referencia al pasado, aunque solo sea al imponer la repetición “(2) estos comentarios me sirven para remarcar el cuestionamiento de estas líneas basadas en la tradición, con el efecto de la invariabilidad, de la tradición como verdad que intenta atribuir al pasado un valor único, especial, privilegiado… con estos posicionamientos estamos negando espacios a lo nuevo, toda cultura precisa de un desarrollo en el presente. Malinowski (1884-1949) hablaba de entender la cultura en el presente en su presente y no remontarse a los orígenes, más allá de comprender el proceso, es poder interferir en él, más cuando hemos visto que muchas tradiciones son pura invención o dudosas, desde luego nunca portadoras de una verdad absoluta.

La cultura tiene que ver con el grupo de pertenencia, el territorio, pero también tiene que ver con lo individual como recoge la declaración del grupo de Friburgo (2007) donde en el artículo 2a) el término “cultura” abarca los valores, las creencias, las convicciones, los idiomas, los deberes y las artes, las tradiciones, instituciones y modos de vida por los cuales una persona o un grupo expresa su humanidad y los significados que da a su existencia y desarrollo


El texto de la UNESCO sobre la declaración de México sobre las políticas culturales, 1982, declara en su punto número 8. “todo ello invoca políticas culturales que protejan, estimulen y enriquezcan la identidad y el patrimonio cultural de cada pueblo; además, que establezcan el más absoluto respeto y aprecio por las minorías culturales, y por las otras culturas del mundo. La humanidad se empobrece cuando se ignora o destruye la cultura de un grupo determinado”.

La cultura viene definida desde distintos puntos, desde el etnológico de Frank Boas (1858-1942) cada cultura tiene un valor propio que debe ser reconocido, un estilo específico que se manifiesta en la lengua, las creencias, las costumbres, el arte y que vincula un espíritu propio (la identidad) , y cabe al etnólogo estudiar las culturas (no la cultura) y, más que verificar en qué consiste una cultura concreta, determinar el nexo que vincula a un individuo con una cultura”. En punto de vista antropológico De Edward Burnett Tylor (1832-1917) con la primera definición del concepto etnológico de la cultura y su visión universalista de ella en 1871, la cultura y su parte negativa de Walter Benjamin (1892-1940) “todo documento de cultura es a su vez un documento de barbarie” o también desde el antagonismo de Emanuel Kant (1724-1804) entendiendo el antagonismo como la confrontación en el grupo social de las disposiciones humanas en su amplia variedad, el antagonismo es uno de los modelos de la negatividad de la cultura, o desde el punto de vista sociológico Pierre Bourdieu (1930-2002) con la introducción del habitus:

conjunto de disposiciones duraderas y transportables que se presentan en forma de estructuras estructuradas que han de funcionar como estructuras estructurantes o principios generadores de representaciones independientes de una percepción consciente de las metas que buscan e independientes de un dominio manifiesto de las operaciones necesarias para seguir esta meta. Se pone al proceso de renovación en innovación, una constante también en el campo de la cultura y un imperativo en las artes desde la modernidad”.

El habitus define la percepción de la realidad de una persona y sus valores, como por ejemplo el valor otorgado a una obra de arte, esto me hace relacionar a Bourdieu con la teoría institucionalista de George Dickie (1926- ), donde la apreciación por alguna persona o personas que actúan de parte de una cierta institución social (el mundo del arte) es la que dan validez. Esta teoría viene a complementar la idea de Arthur C. Danto cuando en la revista Artworld (1963) escribía que el mundo del arte es el que marca la diferencia entre una caja Brillo y una obra de arte es cierta teoría del arte.

Después de repasar a todos estos autores y su forma de definir la cultura debo posicionarme en el que más me ha llamado la atención: la cultura como una lámina de arado, la imagen visual me parece muy potente, un estilete que corta, produciendo con este corte un nuevo campo, entiendo una cultura en evolución continua, desde el presente para el presente, no analizar la cultura como hecho del pasado sino siempre revisable, tener la voluntad de incidir en ella, como esa lámina cortante, producir una transformación, aprendemos desde la evolución.

¿Hacia dónde deben orientarse las políticas culturales?

“La meta de toda política cultural es la creación de condiciones para que las personas inventen sus propias metas”.

Las políticas culturales deben velar, accionar, dar las herramientas para que cada individuo o grupo pueda desarrollar su proceso creativo, enfatizando a la hora de promover iniciativas tanto públicas como privadas para la consecución final de un desarrollo cultural que revierta en el bien común de todos. En este punto tengo que volver a referirme a los apuntes del módulo “para la política cultural y para los estudios de la cultura que la quieran alimentar, probablemente los únicos que no se contentan con analizar la cultura y que quieren investigar cómo se puede estimularla para alcanzar el mayor desarrollo humano posible, no todo es cultura, la barbarie no lo es, la repetición no lo es, el mantenimiento de lo mismo no lo es”

Desde las políticas culturales los gestores culturales deben identificar y apoyar todas aquellas que supongan un desarrollo tanto para la propia cultura como un desarrollo humano que revierta en el bien de todos como sociedad y nos haga avanzar hacia un futuro más sostenible e igualitario. Sin investigación no hay desarrollo, sin arte no hay avance cultural. Entiendo el arte como un replanteamiento de lo establecido, a veces para volver a lo académico pero la vuelta nunca será la misma. El arte para mí como expresaba Jean-Luc Godard “la cultura es la norma , el arte es la excepción” es la lámina de arado, el punto más cortante, pues es siempre desde el arte y su indisoluble proceso de hacerse preguntas constantemente el que hace avanzar a la cultura moviéndola , retorciéndola y muchas veces cuestionándola a ella misma.

En la sociedad civil estamos viviendo un tiempo donde los grupos sociales, cada vez más organizados, toman un mayor protagonismo en la vida social y de incidencia en la política. Internet y sus foros han pasado a ocupar el lugar que en la antigua Grecia o Roma pertenecía al espacio público como lugar de discusión, de debate. ¿Dónde se sitúa el arte? El arte participa de todos los campos, desde la crítica, a la identidad pasando por la cultura de la celebridad. Como he argumentado al principio de este ensayo estamos en una sociedad donde las imágenes flotantes viajan a la velocidad de ESC (3)


(3) Dery, Mark . Velocidad de Escape. Editorial Siruela 1998



BIBLIOGRAFÍA


Danto, Arthur C. Después del fin del arte. El arte contemporáneo y el linde de la historia. Barcelona. Paidós 1999

Dickie, George. (2003)El círculo del arte. Una teoría del arte. Barcelona. Paidós 2003.

Foster, Hall. Introducción al posmodernismo. La posmodernidad. Barcelona. Kairós 1985

Grupo de Friburgo, “los derechos culturales. Declaración de Friburgo” 2007

Hobsbawn, Eric. La invención de la tradición. Crítica Barcelona 1998

Morley, David. El posmodernismo una guía básica. Estudios culturales y comunicación. Barcelona. Paidós 1998

UNESCO, “Declaración de México sobre las políticas culturales”, conferencia mundial sobre las políticas culturales (México, 1982)

Materiales del módulo 1. Asignatura Las políticas culturales: configuración y desarrollo. UOC 2015



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