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Turismo cultural. Estudio de caso

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Barcelona

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Berlín

 Carlos Perales Gómez

El Turismo cultural y la ciudad contemporánea.

El estudio de comparativa  recoge la experiencia en  Barcelona a través del servicio de Icono serveis, comparándolo con el servicio My+One creado en Berlín, actualmente este servicio se ha extendido a muchas otras ciudades europeas, incluida la propia Barcelona.

Aunque ambas ciudades y los casos de estudio presentan paralelismos al tratarse de ciudades top en términos de cultura, innovación y creatividad, me ha parecido interesante hacer la comparación para detectar si los mismos problemas de agotamiento turístico que parecen aflorar en Barcelona también se pueden identificar en Berlín, y en caso afirmativo cómo estas ciudades intentan hacer frente a éstos. Otra de las razones que ha acabado de decidir mí elección, es cómo de fascinante y energética es Berlín para mí.

 

¿En qué entorno surgen? ¿Cómo determina el territorio la experiencia?

Ambos casos surgen en un territorio urbano, siendo este entorno determinante para la experiencia.

Berlín es actualmente por habitantes la segunda ciudad más grande de Europa,  con 3.437.916 habitantes, ocupando Barcelona el 11º lugar (1) de este ranking con 1.602.386, aunque el  área total de Berlín: 892 km² cuadriplica a la de Barcelona: 101 km². Berlín se ha convertido en el mayor destino turístico en Europa, según recoge la OECD en su anuario (2014), con más de 22 millones de estancias en 2011. Muchos de estos visitantes son atraídos por las imágenes creativas de la ciudad y las infraestructuras “soft” relacionadas con la creatividad, incluyendo restaurantes, bares y la vida en las calles. La tradición creativa de Berlín ha sido impulsada por políticas específicas teniendo como propósito el soporte a las industrias creativas, identificadas como prioridad en 2004. Los factores de éxito en el desarrollo de la creatividad incluyen:

  • La utilización de la creatividad existente como recurso para la ciudad, en vez de intentar importar talento de otros lugares.

  • Explotar  los puntos fuertes de las redes creativas existentes, como la escena de la música electrónica.

  • Convertir la falta de recursos en una ventaja, haciendo hincapié en la creación de redes a partir de pequeños grupos con un contacto frecuente para desarrollar la confianza.

  • Políticas consistentes en el desarrollo por un periodo largo de tiempo, utilizando el conocimiento de los actores clave del campo creativo.

 

Con el fin de compensar la relativa falta de experiencia de las industrias creativas en la propia administración, la ciudad creó juntas de asesoramiento para incluir los sectores clave, reuniendo los actores de los sectores público, privado y voluntario.

Berlín es una capital de eventos  internacionales como la Berlinale, dedicada al cine [enlace] o el festival de arte y cultura digital Transmediale [enlace] aparte de  más de 400 ferias y congresos  que hacen de Berlín, un foro de encuentro internacional privilegiado por su posición estratégica entre dos importantes espacios económicos mundiales: la Unión Europea, y los países de Europa oriental y central.

Berlín es una ciudad creativa, esto se aprecia sólo con pasear por sus calles, con repasar su historia o  respirar su aire cosmopolita. En noviembre de 2005, la UNESCO declaró a la capital alemana Ciudad Creativa. Al obtener este reconocimiento oficial la ciudad  pasó a ser parte de un exclusivo club de ciudades creativas, integrado únicamente por 28 urbes en todo el mundo.

El objetivo de la UNESCO al dar esta designación a Berlín era hacer que esta metrópoli practique el concepto de “turismo creativo". “El turismo creativo involucra mucha interacción, en la que el visitante establece un vínculo educativo, emocional, social y participativo con el lugar. Es vivir la cultura y a la gente que reside ahí, sentirse como un ciudadano más”.

Barcelona, por su parte es la décima ciudad  con mayor flujo turístico del mundo, la tercera más fotografiada en Google (2) y su turismo genera unos beneficios de entre 18 y 22 millones de euros al día. Una ciudad cosmopolita donde el sector terciario, concretamente el relacionado con el turismo, no ha dejado de crecer, hacen de la ciudad un  lugar para vivirla,  determinando la experiencia. Barcelona es la capital de una Cataluña con una larga tradición en el turismo de masas relacionado al concepto de sol y playa así como el relacionado al patrimonio material e inmaterial. Barcelona también fue reconocida por la UNESCO como ciudad creativa ligada a la literatura en 2015 [enlace]

¿A qué perfiles de consumidores apuntan los casos?

Ambos casos ofrecen sus servicios a personas que tienen un interés por ponerse en contacto con gente local, descubrir la ciudad y los secretos que ella esconde de una forma diferente a la propuesta clásica y formal que ofrece cualquier tour operador convencional. En el caso de las rutas culturales de Barcelona los servicios también son demandados por el público local y residente en la ciudad, deseosos de conocer la ciudad desde otras perspectivas como puede ser en este caso a través de la literatura que ha generado la ciudad. El caso de My+one está más  destinado a un público exterior a la ciudad. Son turistas que quieren conocer la ciudad de manos de un local. Ambos casos responden a un público proactivo, de los denominados omnívoros culturales, como describe Richard Florida en su libro the rise of creativity class,  deseosos de nuevas experiencias culturales ligadas a la creatividad. My+One  facilita a sus huéspedes el contacto con berlineses que compartan intereses con ellos. Clare Freeman, la impulsora de este servicio, dice: “No son guías, sino acompañantes culturales, y lo mismo te llevan a su restaurante favorito a cenar con unos amigos, que sales de marcha o visitas una galería donde expone un amigo suyo. Hace poco conectamos a un huésped interesado en la planificación urbana con una estudiante de urbanismo”. “Sé lo difícil que puede llegar a ser visitar una ciudad en la que no conoces a nadie”, sentencia Freeman.

 

 

 

 

               

 

 

Diferencias y similitudes de la finalidad de cada caso

En ambos casos encontramos un elevado grado de similitudes en cuanto a la finalidad de ambos, que es, ofrecer una experiencia vivencial en primera persona al público que demanda sus servicios a la hora de descubrir la ciudad, haciendo suyo el concepto extendido de “Las personas que conoces en un lugar y las experiencias que vives con ellas es lo que más se recuerda de un viaje”.

La creatividad de los servicios es otro de los elementos de identidad entre ambos casos, la creatividad es un elemento diferenciador sobre otras propuestas más convencionales que ofrece la competencia.

Los contrastes los podríamos ubicar en la diferencia del grado de la experiencia, me explico, la empresa My+One  parte de un concepto más novedoso de turoperador, al ofrecer el hotel y proporcionar contactos de gente residente en la ciudad, de acuerdo con los intereses del huésped, siendo la oferta de  Barcelona más concentrada en experiencias concretas. La oferta  de Berlín sería más intensa en una forma de consumo vivencial diferente,  también marcada por la durada de las experiencias pues la organización te ofrece acomodamiento, encuentro con público local, experimentar la ciudad con gente local, la vida real, sentirte en casa, descubrir los mejores  secretos de la ciudad, cocina, música, organización en red y no sólo una actividad previamente diseñada por un turoperador.

Icono serveis  parte de excursiones o experiencias programadas por profesionales.

Ambas experiencias conceptualizarían al nuevo turista creativo, definido así por Greg Richards “la demanda creciente de este tipo de experiencias está vinculada a la necesidad del consumidor de definir su propia identidad a través de lo que consume, con el deseo de expresarse y de conectar con otros, aunque estén lejos. Las vacaciones ya no son un mero paréntesis para el descanso, se han convertido en espacios para el aprendizaje y el desarrollo personal

 

Diferencias y similitudes en el origen de la idea y el desarrollo de las líneas estratégicas.

Una de las mayores similitudes entre este tipo de propuestas, teniendo en cuenta su idea y líneas de estrategia,  es su alta presencia online. Es a través de una fuerte presencia en la red, desde donde contactan con sus clientes y ofrecen sus servicios. Desde una  página web muy dinámica a una presencia constante en las redes sociales se define fundamental para contactar con un tipo de público que utiliza estos medios para la búsqueda de sus experiencias.

Diferencias a la hora de focalizar el producto: El servicio MY+One  ofrece la posibilidad a cualquier persona  que pueda ofrecerse  como un guía-anfitrión  de su ciudad, no hace falta ser un profesional relacionado con el turismo o la historia, sino cualquier persona puede ofrecer  su perfil online para que la gente contacte con él. Siendo posible para cualquier persona con una motivación previa el poder compartir experiencias.

El caso de Icono Serveis  estaría más centrado en consumo particular. La empresa ofrece servicios culturales y creativos, pero la experiencia no deja de ser una excursión, aunque más creativa, más típica dentro de la oferta que podemos encontrar en los turoperadores convencionales. Y estas estarían basadas  en ofertas más concretas de consumo.

Impacto económico territorial y social de los dos casos e incidencia en el desarrollo

Según datos de 2011 el PIB de los sectores culturales en España representa el 3% del total y el 3,8 si se toman en cuenta todas las actividades vinculadas con la propiedad intelectual. En términos de ocupación representa el 4,1 % de la ocupación total. Si se suman las industrias creativas las cifras aumentan hasta niveles inéditos en este sector en nuestro país. Estos datos han sido extraídos del Centro de Estudios Económicos y Sociales de Barcelona  a través del Ciclo de Diálogos  que dicha entidad organizó en el Palau Macaya de Barcelona de mayo a junio de 2016. En la ponencia de Félix Riera, expresó que aunque todavía no se habían contabilizado los datos el departamento de la Generalitat de Catalunya,  le habían adelantado la información  que en Catalunya existían 33.706 empresas creativas con un volumen de facturación de 10.000 millones de euros, ofreciendo 147.000 puestos de trabajo, lo que representa el 4,7 de la población activa. [Enlace].

En el caso de Berlín, aunque el pronóstico para la región es hoy positivo, la economía de la ciudad se ha visto condicionada en los últimos años por un alto endeudamiento y el pago de tasas de interés más altas que en otros estados. Esta situación llevó a determinar una estricta política de disminución de gastos en todos los ámbitos. En 2007, y por primera vez en los 58 años de Berlín como Ciudad-Estado, la economía tuvo un superávit financiero. Este superávit viene muy condicionado por el comercio y los servicios  que tienen un gran peso. Más del 50% de los trabajadores en Berlín, se emplean en el sector privado de servicios. Un gran crecimiento se ha reportado también en tecnologías de la información y la comunicación, medios, tecnología ambiental, medicina, biotecnología y transporte. Por último, es de destacar la gran importancia que se da a la investigación y a los proyectos de innovación.

El estudio de 2008 “El Factor del turismo económico” en Berlín arroja cifras concluyentes de lo que representa éste para la ciudad. Los huéspedes de hoteles se alojaron una media de 2.2 días en la ciudad con un gasto de 196,70 euros por persona y día. Los restaurantes facturaron 3,9 millones de euros, lo que representa el 42,8% de sus ingresos, actualmente 232.300 personas son completamente dependientes de la industria del turismo que contribuye al 6,8% del ingreso nacional. (3)

 La capital de Alemania ha sido durante años sinónimo de cultura y diseño. Berlín se está especializando en áreas como el comercio electrónico, nuevos medios digitales y juegos en las redes sociales. Siendo actualmente uno de los sitios recomendados para abrir un negocio creativo (4)

 En 2010, el creciente sector turístico abarca 746 hoteles con 112.400 camas y alrededor de 20,8 millones de pernoctaciones, haciendo de Berlín la tercera ciudad más visitada en la Unión Europea.  Berlín dispone de 175 museos, posee asimismo más de 50 teatros y en torno a 300 salas de cine, 4.650 restaurantes, en torno a 900 tascas y 190 bares y discotecas. Y más tiendas Döner que en Estambul,  siendo la isla de los museos un lugar declarado como patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

 

    

 

Definición de los problemas y retos a que se enfrentan.

Problemas:

Como ya se ha ido explicando en las anteriores preguntas, ambos casos están fuertemente arraigados a un territorio altamente productivo en cuanto a turismo cultural y creativo. Ambas ciudades compiten en el top de las ciudades líderes con poder de atracción,  atrayendo a millones de personas simplemente con su nombre que ya se ha convertido en su marca de mercado y posicionamiento en éste. Pero esto también  ha generado un grave problema a la hora de poder asimilar toda esa cantidad de gente. Los problemas de masificación ya han empezado a surgir en ambas ciudades, siendo constantes los debates por el tipo de turismo y hasta dónde la ciudad es capaz de soportar sin verse dañada la frágil convivencia de los turistas con los residentes, siendo los problemas de identidad de la cultura y la Disneyficación que se produce en los espacios públicos, generalmente los situados en el centro de la ciudad, los que originan una fuerte controversia.

Otros de los grandes problemas que se enfrentan ambas ciudades, es el conocido como gentrificación, los barrios más populares de ambas ciudades se han convertido en viveros de gente creativa, creando clusters de creatividad, al poder permitirse pagar unos alquileres más baratos, pero esto a su vez ha generado que estos lugares se conviertan automáticamente en preciados espacios para la urbanización y especulación urbanística. Un caso que ejemplifica este problema es el producido a principios de año alrededor de los grafitis de Berlín (seña identitaria de la ciudad) y la especulación de los terrenos alrededor de ellos. [Enlace]

La Barcelona de estos tiempos es un ejemplo que nos lleva a repensar algunas de las categorías más exitosas de la promoción turística, como convertir en un icono a determinados espacios de la ciudad. Un éxito que, llevado muy lejos, puede cuestionar la sustentabilidad misma del destino y la calidad de la experiencia. Y generar una serie de resistencias en los habitantes locales. Desde la famosa campaña iniciada en los años 80 de “Barcelona més que mai” o el “Barcelona posa´t guapa” hasta nuestros días la ciudad ha vivido una imparable efervescencia unida  al turismo, pero es quizás ahora cuando haya que hacer una profunda reflexión y ver en el turismo creativo una nueva forma de compartir, mejorar  y vivir la ciudad. A continuación añadiré una serie de links de consulta  que me han resultado muy interesantes de estudiar y para poder entender toda la problemática generada alrededor del turismo.

Interesante artículo sobre el nuevo turista creativo en Berlín:

                         

 

Retos: 

Uno de los retos más interesantes para el futuro de ambas ciudades  es poder revertir los problemas esgrimidos anteriormente para convertirlos en algo positivo para la ciudadanía y los visitantes. El turista creativo, proactivo,  y generador de conocimiento, como los casos que nos ofrecen las empresas estudiadas para la comparativa de casos vienen a ofrecer una nueva mirada más respetuosa con el medio ambiente y el patrimonio de la ciudad. Este será uno de los grandes retos de estas ciudades, poder ofrecer experiencias más unidas a la sostenibilidad, ofreciendo unos productos unidos a la calidad de las experiencias. En un mundo globalizado altamente tecnificado, la apreciación de los lugares ha cambiado rápidamente, esto debe ir unido a unas nuevas sensibilidades a la hora de ofrecer unos productos acorde con éstas.

Comparativa entre las tendencias y escenarios de futuro de los dos casos

Ambos se enfrentan a la competencia de un mercado globalizado mundial, donde anticiparse a los cambios es una gran ventaja. Ambos casos cuentan con una instalación en el núcleo  urbano de relevancia, con unas sinergias turísticas consolidadas.

En ambos casos es básico el continuar con una alta visibilidad en red, para poder seguir ofreciendo sus productos cada vez más basados en la diversificación cultural de la sociedad.

Las tendencias actuales llevan a un nuevo replanteamiento sobre el hecho turístico desde cómo se había considerado antiguamente, unido a un turismo de masas, muchas veces unidos al sol y playa, las tendencias actuales muestran un cambio de orientación, marcado por un turista cada vez más informado, donde su implicación a la hora de generar sus experiencia es muy alta facilitada por el mundo tecnológico que ofrece internet. Los contextos de crisis económicas paralizan el turismo, siempre un sector volátil, así como los problemas que puedan generar algunos lugares considerados más inseguros  pero generan nuevas oportunidades para otro tipo de productos, muchas veces ligados con la creatividad. La necesidad de generar nuevos contenidos y buscar alianzas entre las industrias creativas parece ser una nueva tendencia de futuro, ofreciendo productos cada vez más moldeables y dúctiles a la hora de la participación y modificación del consumidor final manteniendo la calidad de los servicios.

Conclusión.

Seguir fortaleciendo lazos con la creatividad, es una de las principales ideas que extraigo a modo de conclusión, donde los poderes públicos y agentes sociales,  tanto del sector público como del sector privado deben practicar unas políticas para fomentar y fortalecer a las industrias creativas como modelo de innovación, sostenibilidad y conservación del espacio público.

Las industrias creativas juegan un rol a la hora de generar, transformar y diseminar el conocimiento, esto viene dado por la utilización de la tecnología, el talento y  las habilidades para generar valores basados en un contexto creativo y experiencial.

Los casos estudiados añaden un  valor al territorio, incrementando la demanda turística a la vez que diversifican los activos turísticos, fomentándose una atmósfera de creación, atracción y talento.

La OECD (2009) en The Impact of Culture on Tourism recoge una intensa investigación sobre el papel de la cultura y el turismo, estableciéndose entre ellos una relación mutuamente benéfica  que fortalezca el atractivo y la competitividad de los destinos, regiones y países. La cultura genera una distinción en el mercado global. Barcelona y Berlín han construido una marca ligada a la creatividad y al ambiente (Vibrancy) signos de identidad de ambas ciudades.  Al mismo tiempo el turismo es un medio importante para aumentar la cultura y generar ingresos que pueden apoyar y fortalecer el patrimonio cultural, la producción cultural y la creatividad. En el otro lado de la balanza estaría el fomentar un entente entre la calidad versus masificación para poder ofrecer la experiencia más real posible de ellas.

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