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Diálogos en el espacio Público: “El món neix a cada besada” Ciutat Vella, Barcelona.

“El ruido de un beso no es tan ensordecedor como el de un cañón, pero su eco es más duradero”.

Oliver Wendell Holmes



Me llamó la atención por el simple hecho que es un mural gigantesco de unos labios besándose, aunque cuando me aproximé y vi que en realidad estaba hecho con pequeñas fotos, todavía me impresionó más" esta sensación es la misma que experimentamos todos cuando nos topamos con el muro con la imagen impresa en pleno barrio de Ciutat Vella en Barcelona. Conforme te aproximas, a cada paso que das “el beso” va desvaneciéndose para dejar paso a decenas de historias individuales, que bien podrían corresponder a cada uno de nosotros, adquiriendo todo el conjunto una imagen e idea poética.

En 2014 se conmemoró el tricentenario del 11 de septiembre de 1714, fecha de la derrota de las tropas catalanas en la Guerra de Sucesión Española. Para la celebración y homenaje de dicho tricentenario se programaron diferentes actos, tanto de carácter reivindicativo como de carácter cultural y lúdico. En este marco encontramos el origen del mural de la plaza Isidre Nonell en del distrito de Ciutat Vella de Barcelona, que recibe el título de “El món neix en cada besada” (El mundo nace en cada beso). Para la realización del mural artístico, se contactó con el artista-fotógrafo Joan Fontcuberta (Barcelona, 1955). Para la realización, Fontcuberta realizó un fotomosaico con imágenes de gente anónima, que habían querido enviar sus fotos voluntariamente tras el llamamiento por redes sociales a través del Periódico de Catalunya, que prestó su colaboración como receptor de las imágenes enviadas por las personas anónimas que respondieron a la iniciativa, donde se instaba a la gente a enviar sus fotos bajo el lema “Moments de Llibertat”.

Con los miles de imágenes que se recopilaron, “Un álbum fotográfico de los barceloneses” tal como lo describió el propio artista Joan Fontcuberta, se agruparon y transfirieron estas imágenes a un soporte cerámico con la técnica de la transferencia de las fotocopias sobre las teselas cerámicas. Para este proceso se contó con la colaboración del reconocido ceramista catalán Antoni Cumella que fue el encargado de plasmar cada una de las imágenes. Se imprimieron 4.000 teselas de cerámicas, distribuidas en 50 filas de ochenta teselas cada una. Las “Rajoles” de cerámica esmaltada de forma cuadrangular fueron tratadas cada una con un diferente filtro de color para formar la imagen de unos labios besándose en la fotocomposición final. El mural final mide ocho metros de largo cuatro metros de alto, sumando una superficie de 30,4 m2.



El autor, el fotógrafo Joan Fontcuberta, ha explicado que “no quería un monumento que atara memoria e historia", ni tampoco "una simple obra de arte en un espacio público". Al contrario, el artista apunta que el propósito era que "la creación individual fuera trascendida por un proyecto que impulsara un sentimiento de comunidad". El artista apostó para que la obra se convirtiera en un icono destacando el lema del Tricentenario “Vivir libre” desde una perspectiva positiva “quería huir de un muro de las lamentaciones, y que fuera un muro de alegría, una propuesta optimista de futuro”.

El comisario de los actos del tricentenario en Barcelona, Toni Soler, resalto que “la obra deja un legado en forma de patrimonio de la conmemoración de 1714”. Xavier Trias, en su momento Alcalde de Barcelona cuando inauguró la obra, destacó que “esta es una metáfora extraordinaria de Catalunya, que recuerda los hechos de 1714 pero que anima a encarar el futuro con estimación y con afecto, celebrando a la vez que su emplazamiento dignifica un espacio que antes estaba degradado”. Fontcuberta también celebra que el mosaico "se ha convertido en un gran telón para hacer selfis", atendiendo al gran número de instantáneas que inundan las redes sociales. Es fácil concluir que el propósito del fotomosaico de creación colectiva se ha cumplido con creces.

El mural fue inaugurado el 3 de julio de 2014. En principio debía ser una instalación efímera, pero el Ayuntamiento de Barcelona viendo la gran aceptación entre los barceloneses y los turistas que nos visitan decidió dejarlo de forma permanente incluyéndolo dentro del catálogo de intervenciones en el Espacio Público de la ciudad de Barcelona.



Junto al mosaico hay una placa con la inscripción:


“Aquest fotomosaic mural ha estat realitzat amb la contribució voluntària de milers de ciutadans que han aportat imatges personals interpretant el lema “Moments de llibertat”. El projecte forma part de la commemoració del Tricentenari dels fets de 1714 a Barcelona.

“El soroll d’un petó no és tan ensordidor com el d’un canó, / però el seu ressò dura molt més.

Oliver Wendell Holmes




Todos nosotros, con nuestras vidas particulares, “viviendo libres” como rezaba la convocatoria, configuramos el mejor testimonio de amor que la ciudad y sus gentes pueden extraer de la historia y sus acontecimientos en un tiempo presente.



Videos interesantes del making-of del montaje

https://www.youtube.com/watch?v=SK81dBCKBlU interesante ciudadanos momentos de libertad

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