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Mirador Torre Glòries, Barcelona.



Barcelona está de enhorabuena, desde mayo de 2022 uno de los edificios más icónicos de la ciudad ha abierto un mirador de 360 º sobre la ciudad. La cúpula de la torre Glòries, conocida popularmente como AGBAR, ha sabido dar un paso más allá que el mero hecho de abrir una plataforma mirador sin más. Ha creado una experiencia inmersiva donde se reflexiona sobre la interdependencia de todos los seres vivos que habitamos el planeta y donde cada pequeño movimiento realizado es percibido por el resto.


Después de varias disruptivas para dotar de un contenido a la torre, desde que la compañía AGBAR la abandonara para buscar otra ubicación, han sido una constante: … que si la instalación de hotel de lujo, que si la sede permanente de la Sede Farmacéutica Europea…pero todas estas especulaciones terminaron cuando el Grupo Merlin compró la propiedad de la torre https://www.merlinproperties.com/merlin-properties-adquiere-torre-glories-barcelona/ apostado por la comercialización del inmueble. Y ¿Qué mejor idea que abrir un mirador de 360º a 130 metros de altura abierto al público (bajo pago claro) para rentabilizar la inversión y unirla a la industria de alicientes turísticos que la ciudad no para de explotar?

La visita, de pago, para disgusto de artista Tomás Saraceno autor de la experiencia artística Cloudcities que puede visitarse en la cúpula del mirador, (ver en estos links cómo la prensa recogió la tensa rueda de prensa el día de la inauguración)


https://www.lavanguardia.com/cultura/20220518/8274030/agora-nubes.html

https://www.publico.es/culturas/mirador-torre-glories-invita-observar-barcelona-manera-diferente.html

https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/telenoticies/sobre-el-nou-mirador-de-la-torre-glories-amb-la-installacio-de-lartista-tomas-saraceno/video/6159288/


pero a pesar del efecto recaudatorio y de sobreexplotación de la torre hay que reconocer que la exposición y el trabajo de Tomás Saraceno dotan de un sentido profundo a la experiencia artística y museística de la exposición. Con un lenguaje coherente, sostenible y crítico, todos deberíamos ver a través de la mirada que nos propone el artista y no simplemente quedarnos con una mirada frugal de un divertimento de parque temático con vistas a la ciudad.


La experiencia empieza en el subsuelo, contrariamente a lo que muchos pretenden, que es subir rápidamente para empezar a disfrutar de las increíbles vistas de la ciudad.

A través de una entrada adyacente descendemos al espacio expositivo situado en la planta -1 titulado Hipermirador


Entrada adyacente, donde se accede al mirador


En la exposición Hipermirador encontramos una experiencia expositiva creada por Mediapro Exhibitions https://mediaproexhibitions.com/es/index dividida en varios conceptos.

El primero de ellos recibe el título de “Sirena”, en él se nos propone cerrar un momento los ojos y escuchar. La música que puedes sentir durante todo el recorrido expositivo está concebida como una instalación de data art adicional. Es una pieza musical generativa que se construye en respuesta al latido y la respiración diaria de la ciudad. La música cambia de manera dinámica a partir del registro, el tiempo real, el bid data de la ciudad. En función de la velocidad del viento o de si llueve o hace sol, de la temperatura del mar o de los niveles de contaminación, es una banda sonora que nos acompaña durante todo el recorrido por la exposición Hipermirador que muda con los estados de la ciudad. La luz hace del espacio un lugar fantástico acompañándonos hasta la siguiente instalación, titulada “Barceloneses”. Nos encontramos delante de un bosque de esculturas de papel. Nos explican las historias de algunos de los vecinos no humanos de la ciudad, habitantes que pocas veces reconocemos como barceloneses. En la tercera década del s. XXI no podemos explicar la ciudad sin incluir los árboles, las mariposas, los pájaros, los murciélagos o el microbioma humano. Las interrelaciones y fricciones de las especies de Barcelona, y su equilibrio repercute directamente en la salud de la ciudad. Cada una de las figuras que vemos, realizadas en papel, evocan una de estas especies, aunque hay muchas más. Algunas de las vitrinas tienen, además, una pantalla con un poema visual, donde estos barceloneses nos explican en primera persona su experiencia en la ciudad.

Pasear por el bosque y explorar Barcelona a través de la diversidad de sus otros habitantes.





Exposición Hipermirador: "Barceloneses"



Lo siguiente que nos encontramos en la exposición es una gran pantalla que recibe el título de “Atmósferas”, se nos propone que nos sentemos delante de ella y respiremos. La pieza es un observatorio de las dimensiones de Barcelona que no están ligadas a su cuadrícula. Los límites de la ciudad se prolongan más allá de su arquitectura o de la orografía de su costa. El aire o el agua del mar también son Barcelona; y la Torre Glòries, como una antena, conecta todas estas dimensiones. Lo que vemos en la pantalla es una instantánea de las variables y datos recopilados que en tiempo real están afectando a la ciudad. Esta interficie panorámica muestra el estado de cuatro atmosferas diferentes de Barcelona. Los cuatro movimientos de la pieza se reproducen continuamente en bucle. “El cel ens cobreix” (El cielo nos cubre) es una visualización de las constelaciones, los objetos del cielo profundo, los satélites y los aviones que nos sobrevuelan. Una oportunidad para descubrir esta danza oculta. Los elementos que vemos se presentan en la posición que ocupan en este momento en el cielo.


“Vent” (Viento) nos habla del aire que sopla ahora miso en la ciudad, de algunos de los dichos populares y de la velocidad y la dirección actual. También muestra la calidad del aire a partir de las partículas de contaminación, así como de la cantidad de polen y esporas que transporta hoy el viento.

“El nostre mar”( Nuestro mar) presenta el mar como una extensión de Barcelona que reacciona a las actividades que se desarrollan en la ciudad. Podemos ver la relación entre la temperatura del aire de la ciudad y la del mar; la relación entre el CO2 emitido en Barcelona y la acidificación del mar; o la cantidad de aviones y barcos que llegan y se van.


“Paisatges sonors” (Paisajes sonoros) analiza los sonidos que genera la ciudad desde la ecología acústica, que considera tres fuentes sonoras: las bionofias, que son los sonidos generados por organismos vivos no humanos, las geogonias, o sonidos de la tierra, y las antropofonias, sonidos producidos por el ser humano. En total, se presentan cuatro paisajes sonoros de Barcelona: de la ciudad, de sus montañas, de su mar y del delta del rio Llobregat. En cada proyección se muestra uno alternativamente.



Exposición Hipermirador: "Atmósferas"


En una sala apartada del resto de la exposición encontramos una sala llamada “Ritmos”, se accede a ella a través de una cortina negra. Esta pieza se representa sobre tres pantallas sobrepuestas, que crean un efecto holográfico. A partir del big data de Barcelona, “Ritmos” revela los procesos metabólicos de la ciudad, un organismo que, en su entorno, se compone de otros organismos. Aquí se recrean las inhalaciones y exhalaciones de Barcelona, su cadencia y su flujo.


Igual que la ciudad, esta instalación está viva y cambia a tiempo real, como lo hacen los datos que la alimentan. Por ejemplo, los tuits que se ven que aparecen, y su contenido, han sido enviados en ese momento; y las partículas de contaminación que flotan en la pantalla vuelan siguiendo la dirección del viento que en eso momento las empuja. La narración de la pieza que se oye en la sala nos guía a través de este recorrido.


Exposición Hipermirador: "Ritmos"


Una vez hemos terminado el recorrido el siguiente paso en la ascensión a lo alto de la torre. Un antiguo montacargas incrustado en el interior de la estructura interna ha sido reacondicionado con un techo de vidrio y el logotipo en luces del mirador de la torre. Con capacidad para 50 personas por trayecto y una velocidad de 4 metros por segundo alcanza la planta 31 en pocos segundos.


Ascensor Torre Glòries.


Y allí aparece ante nosotros la ciudad bajo nuestros pies, con su ritmo y sus conexiones. Vemos la gente caminar, los coches moverse… todo sigue su lógica cotidiana. Los edificios singulares se nos revelan opulentos ante nuestros ojos, el mar brilla, se pueden ver los aviones acercándose al aeropuerto y el puerto con el movimiento de los cruceros. Gente despreocupada toma el sol y se bañan en una increíble piscina azul turquesa instalada en la terraza de un hotel cercano a la torre. Todo está interconectado, interdependiente. Durante el 48openhouse tuve la oportunidad de visitar la torre y me informaron de que se estaba trabajando en la supresión de la última planta, la 32, para crear más espacio a la instalación de la obra y aumentar el espacio expositivo, rebajando en una planta las totales de la torre. Además, unas vigas coincidían con la visión, ya que la cúpula nunca fue concebida como un mirador por el autor de la torre el arquitecto francés Jean Nouvel cuando la concibió en 2005. Hubo primero que subsanar este inconveniente, no se puede inaugurar un mirador con unas vigas estructurales que dificulten e imposibiliten las vistas.



Antigua vista de la cúpula antes de rebajar una planta. Se puede apreciar la viga que entorpecía la vista






Trabajos de acondicionado y montaje de la instalación artística


Subsanado este inconveniente la obra de Saraceno también gozaba de más amplitud para poder crecer en este desarrollo orgánico estructural.

La experiencia cloudcities, diseñada por el artista, nos recibe con una pequeña introducción escrita, en esta podemos leer:

Nube a corderos, agua a calderos

Cuando veas arañas en el suelo, habrá nubes en el cielo

Climas estables son concebidos so las almas quedan abiertas a encuentros entretejidos.

Durante milenios, los humanos han mirado a las nubes y a los comportamientos de plantas y animales para predecir futuros colectivos, y han encontrado mensajes ocultos en sis formas y costumbres. Sin embargo, en el contexto Capitaloceno, el conocimiento de ecosistemas enteros está siendo amenazado y las nubes están desapareciendo, sustituidas por humos tóxicos de contaminación y desinformación digital. ¿Puede un observatorio en el s. XXI, con su mirada distante, percibir en su interior e imaginar algo más que nubes en forma de castillos en el cielo?

Como gotas de agua que se condensan a lo largo de los hilos de una tela de araña, nubes cósmicas y terrenales se van formando: Nubes de barrios sin gentrificación; Estratocúmulos en redes de vida; Cirros de interrelación; Cúmulos en extinción; Estratos son quietud en movimiento; Altoestratos desaprenden lo aprendido; Nubes de tela de arañas sobre la Sagrada Familia se mueven de la aracnofobia a la Arachnophilia; Mamás nube para dormir; Altocúmulos flotan en el infinito de la respiración mientras Nimbos devienen peces nadando en el aire; Sueños nube para climas más justos…

Encuentra más dentro de Cloud Cities Barcelona y en cloudcities.org

El texto termina con el agradecimiento expreso del artista: Con toda gratitud a las comunidades de Aerocene y Arachnophilia, al gran equipo de mi estudio y a todas las tela/araña, nubes, aires, aguas y humanos de la red cósmica que han hecho posible esta obra.


La experiencia empieza con una serie de instrucciones por parte del personal encargado, hay 3 variantes de recorrido dependiendo de la dificultad que queramos asumir, yo que he realizado el camino “más complicado” lo encuentro asequible para cualquier persona que no tenga alguna lesión o esté en un estado de “forma normal”. Cada persona dispone de una taquilla para dejar sus objetos personales excepto el móvil que facilitan un enganche al cuello con una sujeción elástica. Y a partir de allí es ir divirtiéndose, porque está concebido como un gran juego donde cada persona marca su ritmo, teniendo más de 113 cubículos donde poder estirarse y descansar levitando entre cojines, sintiéndose parte del microcosmos creado por el artista. En los cubículos encontramos una serie de libros con temática ecología y la concienciación medioambiental, siguiendo la línea discursiva de toda la exposición, y de esta manera poder relajarnos y vivir nuestra experiencia personal flotando literalmente dentro de un organismo vivo, en un mirador dentro de otro mirador.


Libros escogidos por el artista


Las nubes son la clave para entender qué se nos propone en la cúpula de la torre, el artista cuando estaba trabajando en el diseño la obra se expresaba así:

será una nueva escultura de gran formato, en una paleta de colores que va del blanco al negro pasando por azules y grises, con la intención de meter una nubografía compleja en el último piso del rascacielos. La instalación Mirador Torre Glòries se podrá navegar, explorar, sintiendo siempre la tensión de la estructura, sus vibraciones. Será una invitación a reflexionar nuestra relación con la atmósfera, con las redes ecológicas, desde otras perspectivas…Tal vez consiga que baje el uso del ­aire acondicionado del edificio. Me gustaría que la acompañara una publicación o un ciclo de conferencias para hablar de la importancia de las nubes. ¿Sabes que se ha publicado un estudio en la revista Nature que dice que están desapareciendo? No estamos cuidando a nuestras nubes y son fundamentales en el ciclo del clima”.


La torre Glòries ha mudado de nombre, pero no ha mudado de piel, como la concebía en 2005 el arquitecto francés Jean Nouvel está respondía a la forma de un gran geiser de agua emergía de la tierra para integrarse en el paisaje de la ciudad dialogando con otros elementos verticales como las torres de la Sagrada Familia. La empresa que encargó la construcción de la torre es la empresa de aguas municipales de Barcelona(AGBAR) y el giñó conceptual del arquitecto al agua era más que evidente, con este inmenso geiser que salía de las entrañas de la tierra de manera vertical, los colores vienen a reforzar esta idea, encontrando en la base los colores rojizos que nos remiten a la tierra que está siendo expulsada para que conforme vamos ganando altura el azul del agua, ya libre de impurezas, acabe imponiéndose. No podemos entender la torre sin entender el concepto de Jean Nouvel. Tomás Saraceno ha querido ser respetuoso en su intervención y aunque de AGBAR ya no quede nada en la Torre Glòries, no se puede borrar ni la forma ni los colores de esta, ni el propósito por la que fue concebida y construida.

La obra de Saraceno recuerda los inventos que en los años setenta Roland Cobnrad, discípulo del gran arquitecto Frei Otto, pueblan todos los parques infantiles del mundo. Inspiradas en las telas de araña, donde lo más interesante es casi siempre biomimético. También nos pueden rememorar las estructuras geométricas de espuma y pompas de jabón de Weaire-Phelan.


Cloud cities nos invita a participar en un espacio comunitario, discursivo y de especulación crítica. Una experiencia sensorial novedosa donde poder reunirse y dialogar, inmersos en la multiplicidad de mundos que se manifiestan en las formas cambiantes de las nubes que pasan, nos invita a habitar el tiempo compartido y considerar quizás constelaciones alternativas para el mundo y que habitamos y la vida que vivimos regido por una emergencia climática, la guerra, las pandemias globales, el capitalismo radical-ecocida, y la exclusión social en un planeta donde proliferan las nubes de contaminación e desinformación.

Saraceno lleva más de dos décadas imaginando y activando un mundo libre de combustibles fósiles, en colaboración con las arañas y sus telas, formas situadas de conocimiento, y con el super-organismo vibrante que es la tela cósmica, construyendo una práctica artística de una variedad sin precedentes. Cloud Cities Barcelona invita a los participantes a un paisaje de nubes poroso de tensiones en suspensión, para participar en reflexiones críticas colectivas, activar zonas de emergencia y reconsiderar las redes mundiales de atención.

Mi experiencia vital en cloud cities fue emocionante e increíble pues fue un auténtico placer y lujo poder compartirla con 10 personas más entre las que se encontraba el propio artista, su pareja e hija, una preciosa niña llamada Matilda, donde pudimos jugar, trepar, descansar, dialogar y entender en toda su dimensión cada nudo de la red que nos interconecta.


Vista de la intervención Cloudcities



Mi experiencia en cloudcities con Tomás Saraceno



Acabo este post dejando una galería de imágenes de la ciudad desde el mirador :



y de obras que el artista ha creado en otras ciudades:





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